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La Casa Fuerte más conocida de la Muralla, estrena puente

El Alcázar recupera el antiguo puente de la torre de Santa Bárbara.

 

 


Las obras han servido para sacar a la luz la morfología original del foso, que fue cegado en el siglo XIX.

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Fieles al compromiso que hace más de medio siglo contrajeron para potenciar y salvaguardar el Alcázar, el patronato rector de la fortaleza ha emprendido uno de los proyectos de restauración más ambiciosos de los últimos años, cuyas obras llegarán a su fin en poco más de un mes.
Tras año y medio de obras, la "piel" del Alcázar luce un renovado aspecto en su fachada de la parte sur, cuyo revoco ha sido renovado casi en su totalidad, eliminando el deteriorado revoco existente; y también se ha renovado en algunas de las zonas más visibles de la parte norte.
El arquitecto conservador de la fortaleza, José Miguel Merino de Cáceres, destacó la singularidad de un trabajo sencillo en cualquier edificio, pero que en un inmueble histórico como el Alcázar reviste cierta dificultad. "Ha sido una obra delicada y difícil, sobre todo en la zona norte, donde hemos tenido que emplear andamios colgados ya que no pudieron instalarse fijos debido a las especiales características de la construcción -explicó Merino de Cáceres- Además, hemos tenido problemas añadidos como el de la nidificación de algunas aves, que nos obligó a suspender las obras durante el periodo de cría para no molestarlas".
El revoco de la fachada ha respetado la traza original del monumento, incluyendo los pequeños trozos de escoria que motean de negro las paredes, y que fueron empleados en su momento como elementos decorativos para aprovechar los sobrantes de obra, según explica el arquitecto restaurador.
Paralelamente a esta obra, se han emprendido otros proyectos no menos importantes y que han descubierto elementos arquitectónicos originales de la fortaleza. Las investigaciones y la documentación existente animaron a los responsables de la fortaleza a emprender las obras de recuperación del foso y el puente de la Torre de Santa Bárbara, situado en el baluarte de saliente de la fortaleza.
Merino de Cáceres explica que este elemento constructivo aparece documentado en el proyecto de restauración realizado en el siglo XIX por los arquitectos Odriozola y Bermejo, que en su momento decidieron cegarlo. Al emprender la obra de vaciado, aparecieron los apoyos del puente original, lo que hizo que los responsables del Patronato se plantearan recuperar el puente.
"Ha sido una obra muy costosa, ya que se ha realizado con sumo cuidado -explica el arquitecto-, porque el vaciado se ha realizado a mano y con máquinas pero siempre con un arqueólogo a pie de obra, y al aparecer los apoyos del puente, creimos oportuno recuperarlo, construyendo un nuevo con un diseño en el que hemos idealizado cómo hubiera sido el original".
En este caso, el hierro ha sido el elemento constructivo empleado para el puente, elegido por criterios de "mantenimiento y durabilidad", en palabras de Merino de Cáceres. Esta entrada servirá para abrir un interesante acceso o salida del monumento a través del adarve sur -que también está siendo acondicionado con nuevo pavimento- que en un futuro próximo podría abrirse al público y permitir disfrutar de estancias poco conocidas como los jardines almohade o de la fruta.
Sobre este aspecto, Merino de Cáceres aseguró que el Plan Director de la fortaleza "está estudiando esta posibilidad y muchas otras para definir nuevos usos y nuevos circuitos turísticos, pero aún no hay nada decidido".

Las obras han servido también para recuperar uno de los elementos de la antigua fortificación, como era el revellín de poniente, situado bajo la "proa" del monumento. Esta estancia ya aparecía reflejada en documentos originales del siglo XVII y se empleaba principalmente para proteger la fortaleza a través de la infantería y dividir a la posible fuerza atacante mediante fuego de fusilería.
En este caso, el trabajo realizado ha permitido descubrir zonas como un pequeño foso de contraguardia y una puerta falsa que podía servir como zona de fuga o huída para sus posibles moradores en caso de peligro.

 

Noticia publicada en El Adelantado de Segovia el día 14 de julio de 2014

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